Coaching

¿Puede nuestra apariencia llevarnos a alcanzar nuestros objetivos?

Son varios los asesores de imagen y maquilladoras que ofrecen el servicio de automaquillaje.

No lo pienses más y agenda tu sesión de Automaquillaje.

El coaching – mucho más que asesoría en vestuario y estilo

Cuando pensamos en asesoría de imagen, lo que se nos viene a la mente es una persona que nos entrega los lineamientos a seguir con respecto a cómo vestirnos de acuerdo a nuestro cuerpo, qué colores usar y qué corte de cabello llevar. Todo esto es correcto, pero se trata tan solo de los cimientos sobre los cuales erigir nuestra imagen personal. 

Un asesor de imagen que se encuentre determinado a potenciar al máximo todos los atributos de sus clientes, también deberá convertirse en un coach. De lo contrario, su trabajo se quedará a medio camino, así como también los objetivos de quien recurrió a sus servicios para convertir a su imagen en su mayor aliada. 

El coaching de imagen es la disciplina que se encarga de que, además de serlo, también lo parezcas.

¿Acaso sirve de algo un libro sin leer y un atardecer sin ser observado? Lo mismo ocurre con todo aquello que somos y que hemos ido incorporando al ecosistema de nuestra personalidad y existencia: si no encontramos la forma de demostrárselo al mundo, nadie lo notará. Y en la actualidad todo entra por los ojos. 

En otras palabras, el coaching de imagen convierte a tu apariencia y a todo lo que la enmarca en tu reputación. Para lograrlo, hay un aspecto que es tan importante como tu colorimetría y tu corte de cabello ideal: la psicología.

 

Aspectos sobre los que interviene el coaching de imagen

Tipo de cuerpo

La forma del cuerpo del cliente es determinante para comenzar a construir su imagen desde parámetros creíbles. Para lograr los objetivos en los diferentes campos de la vida, la persona debe saber en dónde se encuentra situada y desde allí proyectar una imagen verosímil. 

Por lo tanto, resulta clave construir el fondo de armario con el cliente de acuerdo a su morfología, ya que esta técnica le permitirá disimular las áreas que le producen incomodidad con su propia imagen, al tiempo que le brindará la seguridad que solo se obtiene cuando potenciamos nuestros atributos más sobresalientes. De esto se trata el coaching de imagen. 

 

Colorimetría

Para hablar de coaching de imagen primero es necesario dominar el círculo cromático, sus posibles combinaciones y el efecto psicológico de cada color. Un buen coach de imagen es aquel que le brinda a su cliente las herramientas que cumplan las siguientes dos funciones: 

  • Que favorezcan su colorimetría
  • Que transmitan el mensaje adecuado para la ocasión

     

Ninguno de estos dos aspectos puede ignorar al otro. Si bien cada persona tiene su colorimetría personal, esta no puede ser utilizada de manera arbitraria, ya que hay un propósito de vestimenta para cada ocasión. Por ende, si el cliente necesita proyectar diversión,  tendremos un naranja muy especial que se fusione perfectamente con su tono de piel, mientras que si necesita exhibir toda su elegancia y distinción, seleccionaremos un violeta o un bordó para recomendarle. Estas también son las tareas que implica el coaching de imagen. 

Visagismo

El coach está preparado para convencer al cliente de que su elección en corte de cabello no es la que más lo favorecerá, y a cambio le desplegará las mejores opciones entre las cuales elegir de acuerdo a la forma de su rostro y a las proporciones y trazado de líneas entre sus facciones. 

Maquillaje

Otra de las tareas de quien practica coaching de imagen es la de conocer al dedillo las técnicas y estilos de maquillaje para así resaltar los mejores rasgos del cliente y ocultar las imperfecciones. 

 

Autopercepción

Aquí es donde el coaching de imagen comienza a tomar su cariz más psicológico. El profesional se encargará de averiguar qué es lo que el cliente percibe de sí mismo. ¿Qué imagen cree que le está dando al mundo? Las respuestas pueden ser muy sorprendentes, ya que las personas no suelen proyectar lo que creen que proyectan al mundo, sino que, en muchas ocasiones, transmiten exactamente lo contrario. 

Qué queremos transmitir

Para que el cliente construya una imagen que lo lleve directamente a la consecución de sus objetivos, primero tendrá que decidir qué es lo que desea transmitirles a las personas que interactúen con él. Una vez lo haya determinado, el asesor aplicará las técnicas de coaching de imagen para que su mensaje no verbal sea incluso más claro que aquel que se conforma de palabras. 

Consciencia corporal

El coach estará a cargo de entrenar al cliente con respecto al lenguaje de su cuerpo. Para ello lo entrenará en la toma de conciencia de su cuerpo en el espacio y de la gestualidad indicada para cada propósito comunicacional.

Objetivos

Los objetivos del cliente serán el eje alrededor del cual se construya su imagen desde lo más básico y elemental hasta lo más sutil, tal como la gestualidad, el tono de voz y la forma de caminar. 

Fortalezas y debilidades psicológicas

Las recetas más efectivas para alcanzar las metas tanto a corto como a largo plazo, son aquellas que se construyen en base a lo que la persona tiene a favor y en contra para materializarlas. El coaching es la herramienta a través de la cual la persona toma consciencia de su potencial, así como también de los aspectos que necesita mejorar. A lo largo del proceso, el coach será su guía para que saque el máximo provecho de sus virtudes y cualidades, así como también para que vaya transformando sus carencias en nuevas capacidades. 

Entonces, ¿pueden la estética y la psicología hacer sinergia para que la persona potencie todo su ser a través de su imagen? No solo pueden, sino que deben.

Son varios los asesores de imagen y maquilladoras que ofrecen el servicio de automaquillaje. Los clientes suelen quedar muy satisfechos con este servicio, ya que a diferencia de muchos otros, sirve para el largo plazo. Incluso, para toda la vida.

No lo pienses más y agenda tu sesión de Automaquillaje.

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